SÓLO PARA CAFÉ //
¿Por qué no pensamos en la cuchara como algo que podemos hacer singular junto a nuestra taza? Si la tocamos, hacemos uso de ella e, incluso, la saboreamos...
Lo realmente especial de este diseño es su asimetría.
La asimetría de nuestra cucharilla cumple con algunos objetivos funcionales que no se tenían en cuenta hasta ahora:
a) Con un “cuello” muy estrecho especialmente pensado para no abrir y “romper” la crema de un buen café express.
b) Su línea exterior se adapta a la concavidad de la taza, abarcando toda la pared interior.
c) El punto de equilibrio (único en este diseño) ofrece al consumidor la cucharilla que se presenta siempre vertical.
d) Podremos remover el café fuera de la zona de calor gracias a la asimetría y evitar de esta manera quemarnos con el vapor que se desprende de los cafés recién servidos.
e) Su forma “abraza” el plato, complementándose mejor a la forma de la base de la taza e impidiendo la caída accidental.
A partir de la asimetría definimos infinidad de nuevos diseños que siempre identificaremos como “cucharillas sólo para café”.